¿No sabes cómo presentar una obra a una editorial? En este post te explico qué es una propuesta editorial y cómo se utiliza en la mayoría de los casos para presentar tu manuscrito a editoriales y editores.
El problema aquí no es que tu manuscrito sea menos atractivo que otros; el problema es que tiene que competir con cientos de manuscritos y que se dirige a un equipo que a menudo tiene muy poco tiempo para revisar todo lo que le llega.
Primero de todo, escoge los catálogos o sellos que más te puedan interesar, siendo acordes con lo que estás buscando publicar (géneros, subgéneros, idioma). Por ejemplo: si tienes una novela breve e intimista, no intentes publicar con Minotauro. O si tienes un sports romance, no lo intentes con Anagrama. Cuando tengas claro todo eso, consulta la web de la editorial y revisa si tiene un apartado dirigido a la recepción de manuscritos, y si está abierta esa recepción o no.
Una vez aclarado lo primero y primordial, trabajar una buena propuesta editorial puede hacer que los editores se fijen en ti por delante de otras obras que estén incluso más trabajadas.
5 pasos para elaborar tu propuesta editorial
- Utiliza una plantilla en Word, Canva… lo que te sea más cómodo, pero que quede visualmente atractivo y ordenado, y que se adapte al género y estilo de tu novela.
- Empieza por una portada donde aparezca el título de la obra y tu nombre de autor o seudónimo. En Internet hay guías muy visuales que te pueden inspirar.
- Elabora una breve presentación sobre ti e incluye todo lo que tenga que ver con tu experiencia como autor o cualquier cosa relacionada, como concursos, cursos, experiencia profesional…
- Incluye una breve ficha técnica donde presentes los datos más importantes, como el género o los subgéneros y la extensión de la obra.
- Continúa con una breve sinopsis seguida del argumento o el resumen de la trama incluyendo spoilers. Entre ambos, no debe superar la extensión de dos páginas (si es menos, mejor).

Dirígete a la agencia o editorial de forma personalizada, tanto en el cuerpo del texto del mail como en la propia propuesta editorial. Y como hemos dicho, y aunque suene evidente, no te dirijas a editoriales que no publican tu género o cuyos catálogos no tengan nada que ver con tu novela. No lo hagas «por si acaso».
En el cuerpo de texto del mail, simplemente explica en un par de líneas quién eres y qué tipo de propuesta estás enviando. El resto irá adjunto en el documento propio de la propuesta editorial (proposal), así que no te enrolles. También puedes incluir una propuesta para conoceros, tener una reunión o llamada.
Los tiempos editoriales son muy lentos, pero ten siempre el control de a quién le has escrito y en qué momento. Realiza un seguimiento de tus envíos: no abuses de correos de seguimiento, pero manda alguno cuando haya pasado un tiempo (deja pasar varias semanas). Estos correos de seguimiento también deben ser breves, solamente que pregunte acerca de si han tenido oportunidad de revisar la propuesta enviada.
Puede parecer una tontería, o no tener la suficiente información a priori, pero valora también qué condiciones generales ofrece la editorial, investigando a autores a quienes publican, sus redes sociales… ¿Participan en ferias? ¿Solo en nacionales o también internacionales? ¿Tienen sedes o distribución en otros países? ¿Tu novela se vendería también en países de América Latina? ¿Ofrecen difusión a todos sus autores o solo a los más comerciales? Todo esto es muy importante, ya que muchos autores escogen la vía de la edición tradicional y después se lamentan haberlo hecho por no recibir el retorno esperado.
❗ Y, por favor, esto es motivo de rechazo, así que evita el uso de la IA sea cual sea el objetivo: no incluyas imágenes generadas con ella; si quieres incluir imágenes, hazlo con las que sean libres de derechos o en todo caso crea un tablero inspirada con imágenes de Pinterest.