El informe de lectura es una herramienta que utilizan las editoriales para filtrar los manuscritos que les llegan. Es la forma que tienen de seleccionar los que se quedan y apartar los que no encajan. También es una herramienta muy útil para cualquier agencia literaria o incluso para autores que buscan autopublicar de la mejor manera posible.
Es por eso que hay veces que un informe se centra en aspectos como la viabilidad comercial, la comparativa con otras obras y una valoración literaria; a veces, poco más.
En otros casos, sin embargo, como autónomos que trabajamos ofreciendo servicios editoriales, este recurso se ha empezado a utilizar para ayudar a autores que están acabando o han acabado su manuscrito. Aunque a todos los llamemos informes de lectura, unos van dirigidos a editores y otros a autores. Este último ayuda al escritor a saber si es verdad que su manuscrito está acabado y hasta qué punto se puede aún mejorar.

¿Cómo es un informe de lectura?
Yo he visto informes de lectura de dos-tres páginas, hechos tras una lectura rápida del manuscrito. Evidentemente, no es mi caso: creo que mi informe más largo ha sido de veintiséis páginas o algo así, pero esto no es lo normal tampoco (es verdad que también incluyo fragmentos concretos para explicar algo o sugerir cambios, que hacen que el informe a veces coja magnitudes poco recomendables).
Al menos en mi caso, utilizo el informe de lectura para dos cosas: por un lado, para mostrar a los autores el margen de mejora de su obra; por otro, para orientarlos también en futuros pasos y enfocarnos en la viabilidad comercial: esto no significa que se ponga un comentario sobre si es comercial o no; sino que se explique cuáles son sus oportunidades y en qué lugares se debe mover la obra.
Todo ello ayuda a los autores que quieren perfeccionar su manuscrito antes de enviarlo a ningún lado; y, por lo tanto, también a saber a dónde enviarlo.
¿Qué aspectos se analizan en un informe de lectura?
Como decía, cada maestrillo tiene su librillo. Hay puntos en común que comparten prácticamente todos los informes de lectura, que serían más o menos los siguientes:
- Datos técnicos: Título, autor, páginas/caracteres…
- Género y temas. La mayoría de las veces sinopsis, resumen del argumento…
- Estructura narrativa y ritmo
- Voz narrativa y tono/estilo
- Personajes y diálogos
- Ambientación, atmósfera, descripciones…
- Aspectos comerciales como la viabilidad, el público objetivo, editoriales, obras comparativas en el mercado…
- Sugerencias de mejora y puntos fuertes. Algunos informes los introducen dentro del análisis de los puntos anteriores; otros, en cambio, tienen estos dos puntos aparte, centrados en resumir todo ello en apartados concretos.
¿Cómo me va a ayudar un informe de lectura?
En la medida que el informe de lectura es un análisis profesional del manuscrito desde una perspectiva editorial y comercial, se centra en valorar todos los aspectos narrativos desde los ojos de un profesional especializado. Imagínate recibir un documento como tal nada más terminar de escribir tu manuscrito. ¿No crees que te sería súper útil?
Eso sí. No debe confundirse con otros procesos editoriales, como el editing, la edición de contenidos, la corrección de estilo o la corrección ortotipográfica. Este proceso no entra a corregir el texto ni entra al detalle de todos aquellos aspectos que hay que mejorar (no se interviene en el texto), y con sus diferentes apartados, responde a preguntas como:
- ¿La historia funciona?
- ¿Se ha entendido lo que he querido contar?
- ¿Los personajes están bien construidos?
- ¿La voz narrativa es coherente?
- ¿El texto tiene potencial comercial?
Por lo tanto, el informe de lectura es para ti si estás en una fase temprana o intermedia del proyecto, dudas de si la novela está realmente lista y quieres una opinión profesional y honesta antes de reescribir. Y sobre todo, antes de buscar una corrección o comenzar a enviarla a cualquier parte.
Recuerda: entender lo que necesita tu manuscrito en cada momento te puede salvar de rechazos y darte una segunda oportunidad desde el primer momento.