A menudo nos llegan autores solicitando presupuesto para una corrección ortotipográfica, cuando en realidad lo que quieren es una corrección de estilo (o ambas). El caso es que para saber lo que queremos primero debemos saber distinguirlo.
Corrección ortotipográfica
La corrección ortotipográfica es la revisión de un texto para corregir faltas de ortografía, errores de puntuación y fallos en el uso de letras o estilos de letra.
Revisa reglas gramaticales básicas y ordena los elementos visuales como cursivas, negritas y comillas.
¿Qué es lo que se corrige en una revisión ortotipográfica?
- Signos de puntuación: Comas, puntos, comillas, raya, guion…
- Acentuación
- Mayúsculas y minúsculas
- Tipografía: cursiva, negrita, números…
- Abreviaturas, siglas, acrónimos…
¿Qué es la corrección de estilo?
La corrección de estilo aborda la forma en la que se expresa el autor del texto. Esta revisión se encarga de cambiar lo errado, limpiar lo que sobra o no funciona, pulir repeticiones, vicios léxicos, incorrecciones lingüísticas… En definitiva, se busca mejorar la claridad y la calidad del texto, siempre respetando la pluma del autor.
¿Qué es lo que se corrige en una revisión de estilo?
- Repeticiones, redundancias, abuso de lugares comunes, expresiones o palabras concretas
- Errores sintácticos, de concordancia, correspondencia verbal y fallos en el uso de preposiciones
- Longitud y claridad de las frases, así como el orden oracional
- Imprecisiones y riqueza en el vocabulario (pobreza en la expresión)
- Muletillas y vicios léxicos
- Fluidez, ritmo y coherencia textual
- Cacofonías
¿Qué no hace un corrector?
En una corrección ortotipográfica, de estilo o ambas, no se interviene en el contenido y el fondo del texto. No reescribe ni modifica el mensaje, e intenta siempre respetar la pluma del autor. Hay cosas que un corrector no toca, y conviene tenerlas claras antes de encargar el servicio; sin embargo, el autor también debe comprender que el estilo, a veces, se debe modificar mucho más de lo que pueda imaginar en un principio.
- El corrector no reescribe
- No cambia la voz del autor
- No reestructura el manuscrito ni realiza sugerencias a este respecto
- No verifica los datos o el contenido del mismo
- No juzga el contenido del texto a nivel ético o moral
Es por todo ello que siempre decimos que la corrección ortotipográfica y de estilo debe llegar tras una revisión profunda del texto. Corregir un texto que todavía no haya pasado por una valoración inicial o un editing sería un error, además de suponer un gasto innecesario o duplicado.
¿Cuando someter un texto literario a una corrección ortotipográfica?
Si algo nos ha quedado claro es que el proceso de revisar la forma del texto debe llegar hacia el final del proceso. No tiene sentido corregir un texto que aún va a ser intervenido a otros niveles.
Por lo tanto, la vida de un texto literario podría ser (que no es una ciencia exacta) la siguiente:
- Valoración inicial (idealmente, con un informe de lectura, aunque haya quienes opten por quedarse en una lectura beta).
- Intervención en el texto: edición de contenido o reescritura; ya sea mediante un editing, una edición guiada o un coaching literario. El objetivo es solventar todas aquellas partes que necesite el texto a nivel estructural, argumental y comercial.
- Corrección de estilo/Corrección ortotipográfica+de estilo: a menudo se hacen por el mismo profesional y dentro de un mismo proceso. Si se realiza por separado, primero se debería intervenir el estilo y finalmente la ortotipografía.
- Maquetación: una vez que el texto esté corregido, se realizará la maquetación: se pondrá sobre el papel en el formato que le llegará finalmente al lector.
- Corrección de maquetación: este paso es menos conocido, pero tras maquetar el libro se debe realizar una supervisión para detectar posibles fallos sobre el texto final.
